Bienvenido a IMA, ¿estás esperando bebé o ya tienes uno?

Cuando yo estaba embarazada en 2011 recibí toda clase de consejos, algunos los creía más que otros, pero todos y tantos me dejaban esta sensación de estar perdida. Desde el clásico no comas picante o cosas como que no me debía de agachar y por supuesto, lo más sensato y por precaución era no hacer nada hasta no tener certeza, por eso busque un curso en el embarazo que me ayudó mucho con información real pero sobre todo me dio un espacio seguro para poder canalizar mis dudas que se comenzaban a convertir en miedos y redireccionarlas para convertirlas en certeza.

Hubo muchas cosas que aprendí en el curso que tomé con mi esposo, pero además creció en mi un gran interés por saber más, que en mi caso especifico ese interés se volvió el motor para emprender este camino de ser educadora perinatal y ahora asesorar y enseñar a otras mujeres lo que nos da tanta incertidumbre.

Ya como educadora supe que los granitos que le salen al bebé, o acné neonatal no tiene que ver en nada con lo que yo haya comido durante el embarazo. La piel de los bebés está en continuo cambio. En concreto, los recién nacidos comienzan su vida con modificaciones en la piel desde que nacen y hasta que su piel adopta su aspecto “normal” lo cual puede durar unas semanas.

Hay varios tipos de imperfecciones en la piel del recién nacido, aunque creamos que debe ser rosa y aterciopelada, muchas veces las primeras semanas de vida suele tener algunas distorsiones, por ejemplo:

El ácne neonatal: Que en realidad solo es el nombre pues no es acné y no conocemos que lo origina, son
granitos o puntitos rojos y pueden tener una cabecita blanca, similares al acné vulgar. Normalmente desaparecen solos.

Miliaria: Son unos granitos blancos y amarillentos que aparecen en la cara del bebé, generalmente
en la nariz, barbilla, mejillas. Generalmente aparecen en las primeras semanas de vida y suelen desaparecer en los primeros meses sin dejar rastro. Son como acumulo de grasa en la piel del bebé y puede tenerlos asi hayas tenido una dieta baja en grasa.

Eccema atópico: Piel erojecida, con apaciencia áspera, gruesa y escamosa, en las mejillas, cuero cabelludo, codos, área del pañal, rodillas. A veces ocurre en familias con problemas de alergia o asma. En algunos casos requiere tratamiento hidratante muy intensivo y siempre visitar un dermatologo pediatra. Puede durar los primeros años de vida o incluso en la edad adulta y tiene que ver más con un tema genético que alimenticio.

Sudamina: Son granitos con base roja y punta blanca, de tacto áspero, que aparecen en la parte
superior de la espalda, cuello, pliegues. Están provocados por el sudor o calor excesivo. No son muy molestos para el bebé, aunque en ocasiones pueden picarle un poquito. La piel debe mantenerse bien seca, sobre todo después del baño y en las zonas de pliegues, y bien hidratada y nos tan cubierta en tiempos de calor además de usar ropa de fibras naturales como el algodón, bambú, lino, etc.

Así que ahora ya lo sabes, puedes comer casi lo que quieras, porque si bien el picante no impacta a tu bebé, recuerda que no puedes tomar muchos medicamentos en el embarazo y esto causaría que si te generas una colitis o gastritis, será dificil medicarte y no la pasarás tan bien, además de cuidar en general tu dieta para sentirte con energia y darle a tu bebé lo que necesita para desarrollarse bien sin quitarte a ti nutrientes.

Sandy Arellano
Educadora Perinatal Lamaze